Cómo lavar las zapatillas de running sin dañarlas

Me hago eco de este artículo publicado en #locosporcorrer de cómo lavar y cuidar nuestras zapas de running sin dañarlas y así intentar prolongar su vida útil además de llevarlas lo más relucientes posible en nuestros entrenamientos y carreras.
 
De mucho oído y leído al respecto, es este artículo el que más se aproxima a mi forma de mantener el material a punto, aunque reconozco que no suelo estar muy encima de estos detalles que, sin duda, son importantísimos.


http://www.elcorredorerrante.com/2013/11/mi-experiencia-personal-sobre-la-vida.html
Foto: @CorredorErrante

A continuación transcribo y os dejo el enlace original del post.
 
¿Cómo lavar las zapatillas de running sin dañarlas?
 
Nuestras zapatillas para correr son además nuestras reales compañeras de aventuras. En la calle, en el campo, en la montaña. Y en cada entrenamiento o carrera, reciben además de impacto, el desgaste, el polvo, el sol, el agua que atravesamos o que se nos derrama sobre los pies y por supuesto, la transpiración. Y si bien la tecnología ha avanzado en hacer materiales cada vez más resistentes e higiénicos, llega el momento en que deberías limpiar tus zapatillas, por dentro y por fuera, para que luzcan mejor y no tomen mal olor. Cuál es la manera más indicada para no arruinarlas?. Te lo contamos en esta nota.


1- Previamente, sacarles las plantillas y los cordones para lavarlos aparte. Luego pasarles un cepillo suave para eliminar polvo suelto. Puede ser por ejemplo, un cepillo de dientes en desuso. Este permitirá incluso, limpiarlas profundamente en su interior, aprovechando el largo del mango. Si tuvieran barro endurecido, usar un cepillo más firme o algo que lo quite sin dañarlas.
 
2- Usar un balde con poca cantidad de agua fría. Añadirle jabón neutro  líquido en poca cantidad (como el que se usa para lavarse las manos). Solamente si están MUY manchadas, dejarlas unos 20 minutos en remojo para que las manchas más rebeldes se “ablanden”. Si no, usar poca cantidad de agua.
 
3- Enjuagarlas con agua hasta estar seguros de que el jabón fue totalmente eliminado.
 
4- Para secarlas, dejarlas en posición normal (suela al piso) a la sombra y en un lugar ventilado. No usar secarropas ni centrifugador!. La zapatilla podría deformarse o romperse sus tejidos y costuras. No exponer al sol ni a fuentes de calor como estufas. Ambas cosas podrían deformarlas.
 
5- Si se quiere acelerar el proceso de secado, usar bollos de papel de diario, pero ante la posibilidad de que el papel destiña en el interior del calzado, conviene envolver los bollos en papel secante del que se usa en la cocina, para evitar la posibilidad de que la tinta manche el interior del mismo o que incluso, esa tinta manche las medias que vayas a usar después.
 
6- Con respecto al lavado en lavarropas, mucho se ha hablado sobre si la zapatilla puede romperse o deformarse. Las marcas trabajan para avanzar en la durabilidad del calzado y en el mejoramiento del proceso de fabricación. De todos modos, no todas las marcas lo hacen de la misma manera. Ni siquiera todos los modelos, así que, para qué probar?
 
Recomendamos NO ARRIESGAR ante la inminente posibilidad de que cedan las costuras, que los pegamentos usados se debiliten o erosionen. Otras cosas que pueden pasar en el lavarropas, es que el calor del agua las deforme, que el rozamiento del proceso rompa la capellada o las partes termoselladas e incluso, que el calzado se destiña.
 
Si de todos modos quieres arriesgarte a lavarlas de esa manera, sería preferible que pongas en el mismo lavado más ropa o toallas para que reduzcan el impacto contra el tambor. De todos modos, reiteramos, NO recomendamos usar el lavarropas.
 
Otras recomendaciones:
 
Las plantillas se pueden lavar con un cepillo y el mismo jabón y dejarlas secar también, a la sombra. Los cordones sí se pueden lavar en el lavarropas.
 
Después de cada uso, pasarles un cepillo para quitarles la tierra o manchas, para evitar retardar la acumulación de las mismas y facilitar el lavado.
 
¿Y para eliminar el olor?
 
Una receta casera:
 
1 rociador tipo spray
Medio litro de agua
Un vasito de vinagre de alcohol (aproximadamente 30 ml)
Bicarbonato de sodio en polvo. 2 cucharadas soperas.
 
Mezclar y disolver el vinagre y el bicarbonato en el agua. Poner el envase de spray, para rociar la plantilla. El vinagre y el bicarbonato actúan contra los males olores y las bacterias que los causan.
 
Hay otro truco muy sencillo para eliminar el olor en las zapatillas, que es meter las plantillas en una bolsa de congelados tipo zipper en el congelador. En uno o dos días el frío matará las bacterias que causan el mal olor.
 

 

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