La llamada de Rafa

Desde hacía mucho tiempo rondaba en mi cabeza la posibilidad de hacer un maratón. Ya en aquellos tiempos en los que uno pensaba que podría ser alguien en el mundo del fútbol veía con cierto recelo y envidia a esa gente, aquellos locos por los años noventa que corrían por las carreteras aledañas a mi pueblo y que escuchabas aquello de que, tal o cual, está preparándose para correr el maratón.

Pero maratón es una palabra cuyo significado en función de quien lo diga puede hacer referencia a la mítica distancia de 42,195 kilómetros o muchos llamaban o llaman maratón a cualquier carrera sea cual sea la distancia.

La época futbolera se pasó y nada, no viví de aquello. Las primeras carreras populares también aparecieron a finales del pasado siglo (que mayor soy ya) pero tampoco me enganchaba del todo y la docena de años en la desidia personal y deportiva más absoluta también pasaron, mejor olvidarlo.

Pero a principios de esta década vuelvo a regenerarme como deportista y tras incursiones en el fútbol7 o el padel sin éxito alguno, el running llega a mi vida casi por casualidad y de manera definitiva, y con ello, de nuevo, el interés y el sueño de conseguir hacer mi primer maratón algún día.

La decisión la tomo a finales de 2012. Quiero hacer un maratón, teniendo claro cual, Sevilla pero además en un tiempo récord de preparación. Una inesperada y grave enfermedad de mi madre y el sentido común imperan y dejo a un lado mi objetivo para centrarme en carreras de menor envergadura pero teniendo claro que 2014 será el año definitivo y alcanzaré el sueño de ser maratoniano en mi ciudad.

Todo un 2013 corriendo con la vista puesta en el Maratón de Sevilla 2014, en el 23 de febrero de ese año pero sobre todo los últimos 5 meses preparando a tope la gran cita, con todas las esperanzas puestas en ello y dedicando un gran esfuerzo y empeño en lograr alcanzar mi objetivo que no era otro que terminar, simplemente terminar y ser finisher en “mi maratón”.


Muchos entrenamientos, muchas charlas y conversaciones con amigos y compañeros, muchos vídeos de motivación y otros tantos libros, pero sobre todo uno que me recomienda mi amigo y paisano Javi Martín (@JavierMartinSFC), EFECTO MARATON.

Recibo como regalo de cumpleaños dicho libro y sin duda cambia de un plumazo mi manera de ver y entender la carrera, sobre todo sacando la parte emocional de la misma y descubriendo el alma de un corredor y su pasión por aquello que compartimos tantos “locos” como es el running.

Rafa Vega, es su autor, y mi identificación con el escritor, pero sobre todo con el runner es inevitable desde el primer momento haciendo despertar en mi ese efecto del que habla en su libro.

Todo estaba preparado, sólo faltaban poco más de 15 días para correr mi primer maratón y salvo lesión de última hora o causa de fuerza mayor el tercer domingo de febrero a las 9 horas estaría en la línea de salida del maratón hispalense.

Pero no iba a ser así, no estaba para mi ese año y motivos estrictamente laborales de los que no quiero entrar en detalles me impidieron poder participar en tan ansiada cita. Lo intenté de todos los modos y maneras posible, pero el destino, ese en el que no creo tanto, parece ser que quería guardarme la gloria para otro momento.

Pasaron los días y reconozco que fue durísimo entender el porqué de no correr mi primer maratón, seguí entrenando esperanzado en que pudieran cambiar las cosas, pero no fue así y llegó el día del maratón y yo, con bastante tierra y kilómetros de por medio, mientras miles de corredores gestaban en Sevilla su gloria maratoniana, no me quedaba otra que tragar saliva y pensar que otra vez sería, reconociendo que tanto esfuerzo quizás no hubiese merecido la pena y pudiera ser que no volviese a intentarlo de nuevo.

Unos días después de la celebración del maratón, llegando a Torre del Mar para visitar a unos clientes, mientras trabajaba (que casualidad) recibo en mi móvil una llamada de un número, para mi desconocido y tras mi ¿dígame? escuché al otro lado del auricular: Hola Antonio, soy Rafa.

No sabía de que Rafa se trataba, podrían ser tantas personas, y porque no algún Rafa que conozco pero nunca imaginé que mi interlocutor fuese, el mismísimo Rafa Vega.

Fue una grata sorpresa, una conversación de pocos minutos donde hablamos de mis motivos por los que no pude hacer el maratón y el momento tan duro que viví. Él, Rafa, fue todo generosidad y sabiduría, había vivido también alguna situación parecida y sus palabras fueron el bálsamo que necesitaba para comprender que hay algo más allá de las carreras y establecer un orden de prioridades en la vida te ayudará sin duda a conseguir tus objetivos y saborearlos de mejor manera en un futuro.

¿Cómo consiguió Rafa mi número? ¿porqué esa llamada? Él me contó cómo y quien y nunca tendré palabras para agradecer ambos gestos pero sí, desde ese preciso momento en el que la conversación terminó, supe que empezaba a preparar mi primer maratón de nuevo. Sevilla 2015.

Gracias amigo, gracias compañero. Después bien sabes que hemos tenido oportunidad de conocernos en persona y que por RRSS mantenemos contacto y filosofía #FUNNING por encima de todo pero quizás no sepas lo importante que fueron para mi tus palabras y que aquella llamada de teléfono marcó un antes y un después en mi, como persona y como corredor.

Tal como te dije en la feria del corredor del Maratón de Sevilla este año, cuando por fin nos conocimos en persona, espero compartir kilómetros algún día contigo por la Gran Manzana y no te quepa duda que a escasas horas de tomar la salida en mi segundo maratón, Bruselas 2015, sigo al detalle tus palabras dedicadas en esa fotografía que guardo con tanto celo de aquel día previo a mi primer 42K.

NUNCA DEJO DE MIRAR MI META, YO MISMO SOY EL OBJETIVO!!!


Mil gracias Rafa, nos vemos pronto...

1 comentario:

  1. Los pelos como punta Sevi... disfruta del maratón, de bruselas y de los crepes por los demás campeón ;)

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