De Málaga a Sevilla, etapa 2. Carratraca - Algámitas


Kilómetros recorridos: 50,400
Tiempo: 8h50min.

Kilómetros acumulados: 99,100
Kilometros hasta San Juan de Aznalfarache: 100,900


Breve crónica para una larga etapa que ha tenido de todo. Dura por la distancia y el calor sufrido en las horas centrales del día, y accidentada por lo mucho que ha ocurrido durante las casi nueve horas que he estado corriendo, andando, en definitiva peregrinando en esta segunda etapa de mi camino jubilar hasta San Juan de Aznalfarache.

Afortunadamente no tengo que lamentar ni lesiones, ni caídas, pero queda evidente que los pies y las piernas tienen memoria, y los 101 de Ronda siguen recorriendo mis patitas y las plantas de mis pies como hacían hace poco menos de dos semanas.

Sufrimiento y dureza en el medio centenar de kilómetros que han caído hoy, donde ha ocurrido casi de todo. Me desvié casi dos kilómetros de la ruta marcada en el GR 249, antes de Ardales, me asaltaron perros a los que planté cara a base de chorros de agua de mis super bidones, perdí el móvil camino de Teba y tuve que volver sobre mis pasos para encontrarlo. Como dice mi amigo Manu, hubiese vuelto hasta Ciudad Jardín en Málaga si hace falta para buscarlo. Me ha sobrevolado un buitre durante una hora, al que he vencido en la batalla sicológica librada entre tierra y aire, el garmin se me quedó sin batería, un tractorista se picó conmigo dándome hachazos uno tras otro cada vez que lo adelantaba, menuda batalla hemos librado, y entre anécdota y anécdota me planté en Almargen donde paré a comer una porra antequerana con una chuleta de cerdo con patatas y huevo que me cargaron las pilas para el tramo final de la etapa.


Y el Terril y el Peñón de Algámitas de fondo, últimos testigos de esta jornada y protagonistas de un próximo reto que voy dando forma mientras aún no he llegado a la mitad de este, esta cabecita que no para, como diría mi padre que en gloria esté.

Calor vespertino llegando al final de la etapa, busco a la madre de Reme para que me de las llaves de la casa donde me alojo, repican las campanas para misa, festividad de María Auxiliadora en la Parroquia del Dulce Nombre de Jesús, entro, descanso sobre un banco mientras don Juan Manuel da misa, rezo, es mi momento de intimidad, toca mirar hacia dentro y pensar en los demás, pido salud para el padre de un buen amigo y para la amiga de otra buena amiga.

Ganarán la batalla, seguro. Tengo fe y esperanza, un poquito de ellos llevo conmigo en mi peregrinación. Ellos, mi familia y amigos, son la motivación al fin y al cabo, en definitiva, toda mi fuerza y mi esfuerzo durante estos días es por y para ellos.

Ha llegado la hora de descansar, mañana hay que seguir hasta Morón.


Buen camino a todos.

Sevi Fernández
#MálagaSevilla200K
@sevifernandez_

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