Resumen 2018 y la burbuja del trail


Acaba el año 18, un año lleno de emociones, aunque también de alguna decepción en cuanto a lo deportivo. Mis temporadas en esto del running las cuento como años naturales, no hago pretemporadas, ni empiezo tras el verano, simplemente subo o bajo el ritmo en función de las carreras que tenga por delante.

Primer año también que afronto la practica deportiva con la faceta de padre, y es cierto que influye en el rendimiento, pero no es excusa para nada. Si no entrenas o entrenas menos, si compites más o compites menos los primeros meses o años de tu hijo, no es el motivo principal detonante que haga que bajes el ritmo, te apartes o desaparezcas de este mundillo del running. Si te escudas en eso, simplemente estás poniendo excusas.

Eso si, por otras circunstancias, es de calle el año, de los seis que llevo tomándome en serio esto de correr, que menos he entrenado. Un exigente trabajo, los constantes viajes, la falta de motivación, las molestias permanentes y los interminables catarros han provocado que los entrenamientos hayan sido insuficientes y de poca calidad, apareciendo una baja forma en la mayoría del año de manera latente.


Aún así, la experiencia adquirida años atrás, la motivación el día de cada carrera. y la fortaleza mental y emocional han permitido que haya disfrutado con la consecución de algunos retos, eso sí, sufriendo más que nunca.

También he aprendido una gran lección. Los retos deben ser alcanzables según la dedicación y el tiempo que vayas a dedicarle a prepararlos, y a veces, la mejor carrera, de la que más disfrutas, es sin dorsal.

Cierro 2018 con dos medios maratones: Sevilla y Torremolinos, dos maratones: Sevilla y Málaga, un maratón de montaña: Chamizo Trail, otras tres carreras por montaña: PinsapoTrail, CxM Zenete y Benemérita Trail, una Subida Internacional alPico Veleta (por relevos), un Ultra Trail Gran Vuelta Valle del Genal (por relevos) y mi cuarta participación en los 101 Km. La Legión deRonda.

Visto así, mientras lo escribo, no está nada mal, pero sin duda me quedo con los dos principales retos que me propuse este año que termina. Unir Málaga y Sevilla (MálagaSevilla200K) por etapas en una peregrinación hasta mi ciudad natal, y otro, no menos importante, que no pudimos finalizar por sobrepasar el tiempo de corte en el km. 58 de la Ultra de Gredos. Aún así, el objetivo de dar difusión a la Hemiparesia Infantil a través de la participación en esta prueba se logró, y aunque queda la espinita de no poder haber cruzado la meta con David y Naiara, el deber cumplido de la causa solidaria creo que se alcanzó con creces.

Termina el 2018 y a la vuelta de la esquina tenemos el año nuevo. Una temporada en la que pienso ser más selectivo en las carreras, repetiré alguna, cerraré ciclo con otras, pero es probable que oriente mi elección a nuevas carreras, en nuevos lugares, acompañado de mi familia, disfrutando con ellos, de su compañía por encima de todo.


"La burbuja del trail"

No desvelo ningún secreto diciendo que me gusta más correr en montaña, pero la burbuja en el mundo del trail ha estallado definitivamente y ya no puedes correr donde te apetece, ahora te ves obligado a opositar para poder participar en carreras, o en el mejor de los casos, te agarras a la suerte para saber si obtienes dorsal en una prueba que dependerá tu participación de la bolita que salga en un sorteo, de estar a la hora y el día indicado frente a un ordenador a punto de infartar durante el proceso de inscripción, o del azar tecnológico que requieren algunas de las plataformas de sistemas de reservas de muchas carreras.

Todo esto me hace recapacitar y desistir de algunas carreras en las que el hedor a negocio por parte de los organizadores, los intereses de las federaciones que las amparan o quieren amparar, el atrevimiento de corredores que no leen los reglamentos y primero se apuntan y después ven que hacen, relegándote a listas de espera cuando tú y otros tienen claro su participación, carreras pendiente de los intereses y el compadreo que rodean la asignación de plazas en las que me encantaría participar, etcétera, provocan que me aparte y oriente mi elección a otro tipo de pruebas o simplemente a salir un día al monte con amigos y hacer por libre lo que me apetezca, sin un dorsal en el pecho.

En fin, era algo que se sabía, es una burbuja que ya ha estallado, que ahora se nutre del boom del trailrunner y el ultrarunner, pero que como ya ha sucedido en el maratón de asfalto, llegará el momento en que a muchos se le pase la fiebre, acaben su ciclo como corredores ocasionales de montaña y sobren kilómetros, pero falten piernas.


Gracias a todos los que habéis formado parte de este año que termina, a tanta gente con la que he coincidido en carreras y entrenamientos. A mi gente de BichosRunners, especialmente a los que tenemos “un varasso dao en la cabessa”, y por encima de todo a mi familia, a Laura, mi pareja por sumar y no restar nunca, por su esfuerzo en los primeros meses de maternidad para mi disfrute corriendo, y a mi hijo Iago, por ser el motor en cada paso, la motivación principal de cada carrera y el mejor trofeo finisher que puedo recibir, su mirada en una linea de meta o su abrazo cuando llego a casa después de robarle tiempo un domingo cualquiera del año.

Nos vemos en la montaña, y porque no, también en el asfalto.

Felices Fiestas y disfrutemos de 2019. ¡IRUUUAAJ!


Sevi Ferández
@sevifernandez_

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