Camino de Santiago 2017


Emprendo una nueva aventura, un nuevo reto deportivo pero sobre todo personal y emocional.

El próximo 17 vuelvo a tierras jacobeas, vuelvo a iniciar el Camino de Santiago, esta vez en su ruta portuguesa, partiendo desde territorio luso y esperando alcanzar la gloria que espera en el pórtico de la catedral de Compostela en 5 exigentes etapas.

Hace 7 años ya hice por vez primera el camino y fue una experiencia única que deseaba repetir. Entonces, mi situación personal era delicada y aquel camino francés sirvió para depurarme interiormente y sanar bastantes heridas. Aquel camino marcó “mi camino”, y lo que hoy en día poseo y disfruto personal y laboralmente se lo debo a aquella aventura en septiembre de 2010.



Ahora vuelve a llegar a mí la oportunidad de repetir la experiencia, llevaba años buscando el momento, bastante tiempo recibiendo señales, y quizás sea ahora más que nunca, por todos los acontecimientos que me han tocado vivir en las últimas semanas y por los que están por venir en los próximos meses, el momento adecuado para emprender “mi camino” y disfrutar de esta experiencia vital y extraordinario viaje.

5 etapas, más de 150 kilómetros, 3600mD+/-, 2 países y una meta.

Etapa 1
Ponte de Lima (POR) – Valença do Minho (POR): 33,700 Kms.
Etapa 2
Valença do Minho (POR) – Redondela (ESP): 34,400 kms.
Etapa 3
Redondela (ESP) – Pontevedra (ESP): 19,600 Kms.
Etapa 4
Pontevedra (ESP) – Padrón (ESP): 39,700 kms.
Etapa 5
Padrón (ESP) – Santiago de Compostela: 23,700 kms.

Todo la información de este camino, el día a día, las etapas, curiosidades, etc., las compartiré en mis perfiles de redes sociales, principalmente en twitter (@sevifernandez_) e Instagram (@sevifernandez_), así que si quieres saber que tal me va todo por tierras jacobeas y desearme #buencamino estaré eternamente agradecido.

El jueves 22 de junio espero llegar a la Plaza de Obradoiro con el objetivo cumplido, llevo un día de comodín en caso de imprevisto aunque prefiero emplear ese día en disfrutar de la capital gallega con un buen alvariño y una merecida mariscada.


Este camino hasta hace un mes simplemente lo planteaba como una nueva experiencia personal, deportiva y con el “matiz religioso” que conlleva alcanzar la indulgencia plenaria al terminar la ruta jacobea, ahora, y tras el repentino fallecimiento de mi padre, adquiere un enfoque totalmente distinto a lo anteriormente citado y alcanza otro nivel de motivación, de emoción y de deuda con alguien que me transmitió muchos de los valores que hoy en día reflejo, una persona que me enseñó a amar el campo, la montaña y la naturaleza, un amante de Galicia y su tierra, y un fiel devoto del apóstol Santiago, patrón España y de nuestra bandera.

Este camino va por ti papá, “buen camino” a ti también allá donde estés…


Sevi Fernández.